La notícia que di a conocer en el artículo anterior me impactó. Me doy cuenta de que soy un jovenzucho ignorante que nada sabe de la vida. Que le gusta la Política, sí, pero que muchas veces se olvida de la función básica de ésta, que es servir al ciudadano de a pie lo mejor posible ante todo. Y para conocer esas necesidades hay que vivirlas primero.

Bien, he querido buscar más cosillas al respecto del mapa sanitario español, y vaya con lo que me he topado. Es del siguiente blog, y dice:

FRONTERA VASCO-CÁNTABRA
Un motorista sufre un accidente en la muga (por consiguiente del lado vasco) y los diligentes ambulancieros (probablemente la DYA una ONG subcontratada de forma peculiar por Osakidetza) se dirigen a socorrer al motorista que yace en el suelo con la pierna seccionada por el quitamiedos (a ver cuando se retiran todas las guillotinas de motoristas). En el momento en que le van a recoger se dan cuenta que el motorista (cántabro) se ha acercado como un cowboy herido a su lado del Rio Grande y que entran en territorio “extranjero”. Orden de la central vasca… no lo recojáis, esperad a que llegue la ambulancia cántabra. Ésta parte desde la base de Laredo y se dirige hacia la frontera. Llega una vez que ha pasado más de media hora del accidente y ahí está el motorista, la moto y su piernita en el suelo… en shock por la pérdida de sangre los ambulancieros cántabros parten hacia Santander, pero se ven obligados a parar en el hospital de Laredo para remontar al motorista que no puede tolerar el traslado con la demora producida. El final es tan lamentable que lo omito. Lo que no voy a dejar de omitir es la distancia y el tiempo que hubiese supuesto esa asistencia en un mundo “sin fronteras sanitarias”: 15 km y 18 minutos.

CERVERA DEL RÍO ALHAMA
Una bella cabecera de comarca olvidada por su autonomía y abandonada por el resto que la rodean. Un turista “extranjero” de Madrid, es empitonado por una vaquilla a la que estaba sacando fotos. A pesar de que el festejo dispone de la preceptiva ambulancia, se solicita la UVI medicalizada para trasladarlo hasta un centro sanitario. La ambulancia parte de Calahorra y tarda 35 minutos en llegar (poco si consideramos la carretera y la distancia), recoge al paciente, lo estabiliza e inicia su traslado al centro de referencia (Calahorra en principio)… pero a los pocos kilómetros el paciente se colapsa y deciden llevarlo al centro más próximo geográficamente, Tudela. Pero la ambulancia, cual cenicienta no puede pasar una nueva muga (en este caso la navarra) y espera que llegue a la misma una ambulancia navarra. Se produce el cambio de paciente en la frontera (como una película de espias) y se traslada al paciente a Tudela donde se opera “a la mecagoendiez” y se debe trasladar a un centro con UCI… en el traslado finaliza la historia. Tiempo de traslado en coche privado… 25 minutos. Tiempo de traslado en ambulancias públicas… 2 horas y media.

A este tipo de situaciones nos lleva el actual mapa geográfico sanitario, y a otras circunstancias peores si cabe… tal vez debamos considerar que la Rioja es líder en extracciones de órganos no sólo por la profesionalidad de sus médicos, sino gracias a disponer del peor sistema de asistencia de urgencias neuroquirúrgicas de la Europa Comunitaria… Así que si me doy una bofetada en coche… usad mis tarjetas sanitarias falsas de Osakidetza y Osasunbidea para que me lleven en ambulancia a un sitio donde tenga alguna posibilidad de no ser una fiambrera donante de foie…

Uno de los grandes triunfos del gobierno socialista fue crear una sanidad gratuita accesible en cualquier punto del país y sufragada con los presupuestos del estado provenientes de nuestros impuestos. Las transferencias sanitarias nacieron con la loable intención de acercar la atención sanitaria a su punto de aplicación, el ciudadano… pero han ido degenerando en un privilegio político-cultural inherente a las autonomías.

Los privilegios sanitarios (loables por otro lado) como cambiarse de sexo en Andalucía o tener más operaciones de cataratas por habitante y año (Cataluña) produjeron un déficit a estas dos autonomías tan enorme que la primera medida del gobierno Zapatero no fue salir de Irak, sino sufragar de los fondos del superávit del PP más de 10.000 millones de euros el terrible déficit -cercano a la bancarrota- de estas dos autonomías gobernadas por los socialistas habían generado en 15 años de competencias transferidas. Los desequilibrios de salud entre las autonomías están alcanzando niveles insostenibles y los ciudadanos de una autonomía desean pasar a ser atendidos a otra donde las listas de espera son menores o los medios técnicos más sofisticados. Es esta la razón de que ambulancias se paren en fronteras (sin desmerecer la labor profesional del personal envuelto en las guerras de taifas de sus superiores políticos), los niños no puedan ser transferidos a hospitales de referencia universitarios madrileños o no puedas ser tratado en una Comunidad y en otra, 6 km más allá sí.

Queda, no obstante, un bastión de esa espantosa idea centralizadora que propugnamos “los retrógrados” de UPyD, la Organización Nacional de Trasplantes. Curiosamente el centro coordinador y regulador de los trasplantes en España no ha sido (y esperemos que no sea) transferido a otras Comunidades. La razón es muy sencilla, el sistema de compartir en una bolsa única de lista de espera con prioridades de atención médica jerarquizadas y protocolizadas ha hecho de la ONT el orgullo nacional y el paradigma sanitario español de un modelo organizativo que “da brillo y esplendor”a nuestro pais. Un modelo como la ONT es el que reclamamos para las Urgencias severas, los tratamientos médicos o quirúrgicos complejos y sobre todo para los trasplantes de órganos.

UPyD no me gusta en muchos de sus planteamientos, aparte de considerarlo un partido extremadamente personalista. Yo siempre los he acusado de "antinacionalismo talibán", porque muchas veces tachan de "ibarrechismos" muchas exigencias razonables y necesarias en determinados territorios dadas sus singularidades (véase Canarias por ejemplo). Tampoco puedo compartir su visión de la política lingüística para con las comunidades bilingües. Pero en lo referente a este caso, he de manifestar mi más grata adhesión a sus planteamientos.