Me levanté a las 4.17 de la mañana aposta para la ocasión. Ya en 2004 me levanté a las 5am para ver la noche electoral John Kerry - George Bush, donde toda la atención estaba pegada en Ohio. Y en 2000 me levanté a las 7am viendo ganar a Al Gore con la CNBC (entonces aún no tenía Internet), para luego enterarme que las cosas no estaban claras en Florida.

Hoy, a las 5am, justamente porque cerraban los colegios electorales en la costa oeste, la CNN y otros medios han asignado automáticamente los Estados de California, Oregón y Washington al candidato demócrata, con los cuales Obama ya sobrepasaba la barrera de los 270 electores, llegando a 297. Minutos antes se había confirmado la victoria de Obama en Ohio, y minutos más tarde en Virginia, Florida, Nevada...

He tenido la suerte de compartir estos momentos con Vicente, un amigo alicantino que conocí en Irlanda, y con el que he coincidido por el messenger en más acontecimientos históricos, cuando el resto de la gente de este país se dedicaba a sus quehaceres -ahora mismo, dormir-. La última vez vimos en directo, cada uno desde su casa pero comunicados, cómo salía fumata blanca y anunciaban a Ratzinger como nuevo Sumo Pontífice.

Obama ha ganado las elecciones, y yo lo he visto en directo. McCain salió ya felicitando a Obama, y dando las gracias a la bush de Sarah Pailin. Pero Obama... se está haciendo desear en la fiesta que tienen montada los demócratas en Chicago. ¡No sale todavía el muy...! Ha salido solo un cura negro dando gracias a Dios y todas esas cosas peculiares de la América estadounidense.

¡YA SALE! ¡YA SALE!