Ayer leía en Foros del Partido Popular la opinión de un forero que decía:

En las próximas semanas los autobuses de la ciudad de Barcelona lucirán carteles con eslóganes que fomentan el ateísmo. La iniciativa, que ha sido copiada de otra similar en la ciudad de Londres y que allí suscitó fuertes críticas entre comunidades cristianas e incluso musulmanas, ha sido fomentada y financiada por organizaciones ateas, con el beneplácito y la complicidad del Ayuntamiento de Barcelona, quien ha puesto a disposición la flota de autobuses públicos para la misma.

'PROBABLEMENTE DÉU NO EXISTEIX. GAUDEIX DE LA VIDA I NO ET PREOCUPIS' ('PROBABLEMENTE DIOS NO EXISTE, DISFRUTA DE LA VIDA Y NO TE PREOCUPES')

'TU CREUS QUE, SI DÉU EXISTIS, PERMETRIA LES INJUSTÍCIES QUE PASSEN AL MÓN? NO EXISTEIX!' ('¿TÚ CREES QUE, SI DIOS EXISTIERA, PERMITIRÍA LAS INJUSTICIAS QUE PASAN EN EL MUNDO? ¡NO EXISTE!')

Son algunos de los eslóganes que se podrán ver en el exterior de autobuses de algunas lineas metropolitanas. Desde el Arzobispado de Barcelona, ya se ha criticado la iniciativa al considerarla 'un ataque contra la libertad religiosa y el libre pensamiento del individuo'.

Desde luego, no les falta razón. Si grupos ateos quieren divulgar su mensaje antireligioso, están en su derecho, pero que NO utilicen medios públicos, en este caso la flota de autobuses, que están al servicio de todos los barceloneses. Y lo más lamentable es que una institución pública como es el Ayuntamiento de Barcelona, que debería velar por el interés general y, en particular, por el derecho a la libertad religiosa, se preste a semejante disparate.

Esta iniciativa, más allá de un abuso claro de los servicios que son de todos, supone un ataque al pensamiento individual y un insulto a la inteligencia. Se quiere menospreciar y ridiculizar a todos aquéllos, entre ellos yo, que libremente tenemos creencias religiosas y manifestamos nuestra adherencia a una determinada religión.

Empieza a ser agobiante e incluso preocupante la persecución que está sufriendo la religión en este país de la mano de determinados sectores. La obsesión por imponer una sociedad laica y atea es realmente enfermiza. Lo que pasará en BCN en las próximas semanas es otro ejemplo más.

LAMENTABLE.

Yo le quise matizar lo siguiente:

No supone un ataque a la libertad religiosa... ni al libre pensamiento del individuo. Usted dijo:

'Desde luego, no les falta razón. Si grupos ateos quieren divulgar su mensaje antireligioso, están en su derecho, pero que NO utilicen medios públicos, en este caso la flota de autobuses, que están al servicio de todos los barceloneses.'

Si los ateos están en su derecho de divulgar estos mismos mensajes que usted ha citado con sus propios medios y no con públicos... ¿entonces ya no es un ataque a la libertad religiosa y al libre pensamiento del individuo?

Yo no veo que con esos mensajes se esté faltando el respeto a ningún creyente, ni ridiculizando su credo, ni imposibilitando a nadie practicar su Fe. Simplemente se está ¿argumentando? la inexistencia de un ente divino.

Otra dimensión del tema es que se sirvan del transporte público para difundir ese ateísmo. Veo muy mal que mediante una administración pública local se lance una campaña para promover el ateísmo. Pero eso no es atentar contra la libertad religiosa ni contra la libertad de pensamiento del ciudadano ni contra el honor del creyente, creo yo. Es otra cosa. Es... neutralidad de los poderes públicos en no posicionarse a favor de una u otra Fe o no-fe. Es atentar contra la aconfesionalidad del Estado.

En efecto, esta peculiar campaña pro-atea en Barcelona ha sido copiada de otra similiar lanzada en octubre de 2008 en la ciudad de Londres, de la mano de la British Humanist Association (BHA), con la colaboración del científico Richard Hawkins, autor del famoso libro El espejismo de Dios. En el caso de Barcelona ha sido una asociación la que ha llevado la propuesta al servicio de transportes públicos de Barcelona. Dicen que intentarán llevarla también a Madrid. Pero Madrid... es Madrid: más grisácea, castellana y católica. Dudo que sean capaces.

Uno de los autobuses londinenses ateos: